2026-10-19 · ← Noticias
50 dólares por intrusión: los agentes de IA de un solo hacker entraron en más de 100 webs
La firma de seguridad NorForge describe a un atacante que dejó que agentes de IA, casi sin supervisión, atacaran más de 1.200 webs y lograran entrar en más de 100. Según Reuters, entre las víctimas había sitios vinculados a Deere, SharkNinja y Cummins. Lo decisivo es el precio: unos 50 dólares por intrusión lograda.
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El atacante resumió sus tácticas preferidas en menos de 100 caracteres chinos y dejó el resto del trabajo a agentes de IA. Según la firma de seguridad NorForge, esos agentes intentaron entrar en más de 1.200 webs y lo consiguieron en más de 100. Para quien defiende, la cifra clave es el precio: unos 50 dólares estimados por intrusión con éxito.
Los agentes trabajaron día y noche y el humano solo aportaba objetivos
Snorre Fagerland, investigador principal de amenazas de NorForge, publicó el informe el lunes 19 de octubre. El atacante usaba Cairn, una plataforma de código abierto que se presenta como un «motor de resolución de problemas de uso general». El operador fija un objetivo y una meta. Los agentes avanzan paso a paso y anotan sus hallazgos en un tablero compartido. La persona puede añadir pistas, pero no está obligada.
Muchos operadores dejaron sus paneles de control de Cairn abiertos en internet. NorForge empezó a localizarlos con escáneres hacia el 2 de octubre y considera probablemente maliciosos más de 20. El grupo más activo escribía en chino, controlaba 14 paneles y más de 1.100 proyectos de ataque. Su blanco eran tiendas online de Estados Unidos, Canadá, Japón y Australia. Los agentes debían ejecutar código en cada web y dejar un web shell para subir archivos. Las intrusiones con éxito les llevaban algo menos de 23 horas de media.
NorForge no nombra a las víctimas. Reuters identificó a algunas revisando los propios registros del atacante, entre ellas Deere, SharkNinja y Cummins. Deere afirma que nada indica que se accediera a información sensible. SharkNinja dice que el ataque afectó a una web independiente de soporte de producto y que la amenaza está contenida. Cummins investiga una web que gestiona para ella un proveedor externo. Todavía no se sabe cuántos datos se llevaron, si es que se llevaron alguno.
Una intrusión al precio de una cena cambia quién merece ser atacado
Fagerland calcula que la campaña consumió unos 5.000 dólares en tokens, es decir, unos 50 dólares por intrusión lograda. El informe de NorForge sitúa la media en unos 5 dólares por tarea, contando los intentos fallidos, con una tasa de éxito cercana al 10 %. El propio informe reconoce que la incertidumbre es considerable.
Aun así, la estimación cambia las cuentas. Un atacante humano elige objetivos que compensen su tiempo. A 50 dólares por intrusión y sin necesidad de supervisión, compensa probar con una tienda online mediana, una vieja web de soporte o un micrositio gestionado por un proveedor. Son justo el tipo de sitios que aparecen en la lista de víctimas. Para los equipos de seguridad, una web olvidada ya no está a salvo solo porque no le interese a nadie.
La herramienta también merece atención. Según NorForge, todas las tareas corrían en un worker llamado claudecode_deepseek-v4.1-flash. La firma lo interpreta como una posible combinación del harness de Claude Code con el modelo barato DeepSeek V4.1 Flash. Si es así, el atacante tomó un harness de agentes muy capaz y le acopló un modelo que no le pondrá pegas. Los filtros de seguridad de los grandes proveedores de modelos pesarían entonces muy poco.
Los paneles abiertos delataron a los atacantes, pero no volverá a ser tan fácil
La campaña salió a la luz solo porque los atacantes no protegieron su propia infraestructura. Los paneles abiertos filtraron además cientos de credenciales y claves API de las víctimas. El escáner Trufflehog verificó que el 11 % seguía siendo válido. Algunas empresas legítimas de pruebas de penetración habían dejado expuesto del mismo modo el trabajo para sus clientes.
El próximo operador cerrará su panel y los defensores solo verán el resultado: un archivo subido en el directorio de una tienda. Además, la mayoría de las cifras no se ha verificado de forma independiente. The Next Web aclara que no confirmó las intrusiones por su cuenta, y las declaraciones de las víctimas se refieren solo a webs concretas. Una tasa de éxito del 10 % significa también que nueve de cada diez intentos fracasaron. Los agentes ganan por insistencia y por lo poco que cuesta cada intento.
Lo decisivo será si hallazgos así empiezan a llegar cada mes
NorForge colabora con Reuters para avisar a las víctimas y pide a las empresas de hosting que retiren los paneles. El autor de Cairn, que publica en X como le1xia0, sostiene que la plataforma nunca fue una herramienta de hacking y que el mal uso es una decisión humana.
La señal más fuerte llegará con los próximos informes. En septiembre, Gambit Security encontró Cairn en el servidor de un atacante cuyos agentes, según la firma, robaron al menos 600.000 registros de tarjetas de pago de 25 empresas. Si hallazgos como estos siguen acumulándose, las empresas tendrán que tomarse el inventario de sus propias webs y de los micrositios de sus proveedores tan en serio como los parches de su aplicación principal.
El veredicto de Lilith
Con cincuenta dólares, un atacante antes no pagaba ni una hora de trabajo ajeno. Ahora contrata a un ladrón incansable que se pasa un día y una noche revolviendo una web olvidada llena de manuales de aspiradoras.